
Sympathy for Mr. Vengeance
복수는 나의 것
Dirección: Park Chan-wook
Reparto: Song Kang-ho, 신하균, Bae Doona, 임지은, 한보배
Un hombre sordo y su novia recurren a medidas desesperadas para financiar un trasplante de riñón para su hermana. Las cosas salen terriblemente mal y la situación se convierte rápidamente en un ciclo de violencia y venganza.
⚠ Contiene spoilersEl mundo de Ryu y el problema desesperado
Ryu es un joven sordomudo que trabaja en una fábrica de metal en Corea del Sur. Vive en un modesto apartamento junto a su hermana, Yeong-mi, quien padece una grave insuficiencia renal y necesita con urgencia un trasplante de riñón para sobrevivir. Ryu es el único apoyo de su hermana y lleva meses intentando conseguir el dinero necesario para costear la operación. La comunicación de Ryu con el mundo exterior se produce a través del lenguaje de signos y notas escritas, lo que lo convierte en un personaje aislado, confinado en una burbuja de silencio que el director Park Chan-wook subraya visualmente desde los primeros minutos del filme. Su novia, Cha Young-mi, es una joven activista de izquierda radical que comparte piso con él y que, a diferencia de su carácter idealista y político, mantiene una actitud más pragmática cuando se trata de ayudar a Ryu en su desesperación.
La situación de Yeong-mi empeora progresivamente. Ryu está registrado como donante potencial de riñón, pero su grupo sanguíneo es incompatible con el de su hermana, lo que hace imposible una donación directa. A pesar de estar en lista de espera para recibir un órgano compatible, el tiempo se agota. En ese contexto de urgencia y agotamiento económico, Ryu es despedido de su empleo en la fábrica, lo que supone el detonante definitivo que lo empuja a tomar decisiones desesperadas y moralmente comprometidas.
El trato con los traficantes y el primer error fatal
Sin trabajo y sin opciones legales, Ryu contacta con una red clandestina de tráfico de órganos. El trato es el siguiente: Ryu entregará su propio riñón sano —el único que puede ofrecer— a cambio de dinero en efectivo y de un órgano compatible para su hermana. Tras la operación ilegal, Ryu despierta en un almacén abandonado, con una cicatriz en el costado y sin el dinero prometido. Los traficantes han desaparecido llevándose su riñón pero sin cumplir su parte del acuerdo. Ryu queda mutilado, sin el dinero, sin un órgano para Yeong-mi y sin trabajo.
Es entonces cuando Cha Young-mi propone un plan que ella presenta como temporal y reversible: secuestrar a la hija de un empresario adinerado para pedir un rescate. El dinero obtenido serviría para financiar el trasplante de Yeong-mi a través de vías legales o médicas alternativas. Ryu, al borde de la desesperación, acepta.
Park Dong-jin y el conflicto central
El objetivo del secuestro es Yu-sun, una niña pequeña, hija de Park Dong-jin, un empresario de clase media-alta que dirige una empresa y que, paradójicamente, es el mismo hombre que ha firmado el despido de Ryu. Esta coincidencia no es conocida por ninguna de las partes al inicio y actúa como una ironía estructural que el filme desarrollará más adelante. Park Dong-jin es presentado como un hombre funcional, con una vida ordenada aunque emocionalmente distante, que atraviesa su propio proceso de separación conyugal. Su relación con su hija Yu-sun es uno de los pocos vínculos afectivos genuinos que le quedan.
El secuestro se ejecuta sin violencia inicial. Ryu y Cha Young-mi se llevan a Yu-sun con la intención de mantenerla en condiciones dignas durante el tiempo que dure la negociación. La niña, al parecer, conoce a Ryu de vista, lo que facilita que no sienta un terror inmediato. Ryu se muestra afectuoso con ella, y hay entre ambos una relación casi fraternal que contrasta de manera perturbadora con la naturaleza del crimen que están cometiendo.
El conflicto central queda así planteado desde dos ángulos simultáneos: por un lado, Ryu intenta salvar a su hermana a través de un acto criminal que él no percibe como monstruoso sino como un sacrificio necesario; por otro, Park Dong-jin, al descubrir que su hija ha desaparecido, inicia sus propias gestiones para recuperarla, negándose en un primer momento a involucrar a la policía. La película establece desde el principio que ninguno de sus protagonistas es un villano en el sentido convencional, sino que todos son víctimas de circunstancias que los arrastran hacia la violencia de manera casi mecánica. El título original coreano —Boksuneun naui geot, que significa "La venganza es mía"— apunta ya a la cadena de represalias que el filme irá desplegando, y en la que el concepto de culpa resulta imposible de asignar de forma unilateral.