El mundo de Lumon Industries y el procedimiento de escisión
Severance transcurre en un presente alternativo en el que la empresa Lumon Industries ha desarrollado y patentado un procedimiento neuroquirúrgico denominado "escisión" (severance), que divide quirúrgicamente la memoria de un trabajador en dos mitades completamente incomunicadas entre sí. La persona que vive fuera de la oficina —llamada "exterior"— no recuerda absolutamente nada de lo que ocurre durante su jornada laboral. A su vez, la persona que "despierta" cada mañana al entrar al ascensor del trabajo —llamada "interior"— no tiene ningún recuerdo del mundo exterior: ignora dónde vive, si tiene familia, qué aspecto tiene su propio rostro fuera de ese edificio. Ambas mitades comparten cuerpo pero no comparten experiencia, consciencia ni recuerdos. Lumon promueve este procedimiento como una solución ideal para separar el estrés laboral de la vida personal, aunque en la práctica equivale a crear dos identidades atrapadas en el mismo cuerpo sin posibilidad de comunicarse.
La serie se ambienta principalmente en las instalaciones subterráneas de Lumon en Kier, una localidad ficticia en el estado de Nueva York, construida casi en su totalidad por y para la empresa. Lumon posee una cultura corporativa que bordea el fanatismo religioso: sus empleados son adoctrinados para venerar a su fundador, Kier Eagan, como una figura casi mística, y la compañía regula con paternalismo obsesivo cada aspecto de la vida de sus trabajadores escindidos dentro de la oficina.
Mark Scout y el Departamento de Refinamiento de Datos
El protagonista es Mark Scout, un hombre en apariencia funcional que trabaja en el Departamento de Refinamiento de Datos (Macrodata Refinement, MDR) de Lumon. En su vida exterior, Mark es un viudo consumido por el dolor: su esposa Gemma murió en un accidente de coche, y él se sometió voluntariamente a la escisión precisamente para escapar durante las horas de trabajo del peso insoportable del duelo. Su vida fuera de la oficina transcurre entre la anestesia emocional y el alcohol, compartiendo casa con su cuñada Devon y su marido Ricken, un escritor de autoayuda cuyas ideas, irónicamente, acaban filtrándose al interior de Lumon.
Dentro de la oficina, el Mark interior —que desconoce todo esto— es un trabajador leal y relativamente satisfecho, que ejerce como jefe del MDR tras la misteriosa dimisión de su predecesor. Su equipo está compuesto por Irving Bailiff, un empleado veterano, rígido y profundamente devoto de la filosofía de Lumon, que siente una atracción inexplicable hacia los cuadros en los que pinta túneles oscuros sin saber por qué; y Dylan George, un trabajador sarcástico y pragmático cuya motivación inicial parece ser simplemente acumular los absurdos premios que Lumon entrega como incentivos. A ellos se suma Helly Riggs, la nueva incorporación al departamento, cuya llegada desencadena el conflicto central de la serie.
El detonante: Helly y la rebelión interior
Helly despierta en una mesa de conferencias sin saber quién es, dónde está ni qué hace allí, como ocurre con todo empleado escindido en su primer día. Sin embargo, a diferencia de sus compañeros, Helly se niega a aceptar su situación. Desde el primer momento intenta escapar, sabotea su propio trabajo y graba mensajes en vídeo dirigidos a su yo exterior suplicándole que renuncie al empleo. La respuesta de su yo exterior es implacable: Helly exterior —cuya identidad completa se revela más adelante como Helena Eagan, hija del actual presidente de Lumon, Jame Eagan— ha decidido someterse voluntariamente a la escisión como experimento de relaciones públicas para demostrar que el procedimiento es seguro y deseable. Helena exterior rechaza todas las peticiones de dimisión de su yo interior, argumentando que la persona interior no tiene derechos legales sobre el cuerpo que comparten.
Este choque entre Helly interior y Helena exterior plantea de forma inmediata la pregunta filosófica y ética que vertebra toda la serie: ¿tienen derechos las identidades interiores? ¿Son personas? ¿Puede alguien consentir la escisión en nombre de una identidad que aún no existe?
Paralelamente, la llegada de una nueva supervisora, Harmony Cobel, y su ayudante Seth Milchick, revela que Lumon ejerce un control mucho más profundo e invasivo sobre sus empleados de lo que aparenta. Cobel, que en el exterior vive de incógnito como vecina de Mark bajo el alias de señora Selvig, vigila obsesivamente a su equipo y responde ante instancias superiores de la empresa cuyas motivaciones permanecen deliberadamente opacas. La serie establece así desde sus primeros episodios un conflicto triple: el duelo irresuelto de Mark en el exterior, la rebelión de Helly en el interior, y la naturaleza profundamente oscura de los verdaderos objetivos de Lumon Industries.