
Parásitos
기생충
Dirección: Bong Joon-ho
Reparto: Song Kang-ho, Lee Sun-kyun, Cho Yeo-jeong, Choi Woo-shik, Park So-dam
Tanto Gi Taek (Song Kang-ho) como su familia están sin trabajo. Cuando su hijo mayor, Gi Woo (Choi Woo-sik), empieza a dar clases particulares en casa de Park (Lee Seon-gyun), las dos familias, que tienen mucho en común pese a pertenecer a dos mundos totalmente distintos, comienzan una interrelación de resultados imprevisibles.
⚠ Contiene spoilersLa familia Ki-taek y la vida en el semisótano
La historia comienza en Seúl, Corea del Sur, donde la familia Ki-taek (interpretada por Song Kang-ho) malvive en un diminuto apartamento semisótano conocido en coreano como banjiha. El hogar, húmedo y apenas iluminado, se sitúa por debajo del nivel de la calle, con ventanas que dan directamente a las aceras y a los pies de los transeúntes. La familia está compuesta por cuatro miembros: Ki-taek, el padre desempleado y sin perspectivas claras; Chung-sook (Jo Yeo-jeong en la versión original, aunque es otro reparto), su esposa igualmente sin trabajo; el hijo mayor, Ki-woo (Choi Woo-shik), un joven inteligente que ha suspendido varias veces el examen de acceso a la universidad; y la hija, Ki-jung (Park So-dam), talentosa y astuta, con habilidades autodidactas en diseño gráfico y falsificación de documentos.
La familia sobrevive realizando trabajos precarios, como doblar cajas de pizza para una empresa de reparto, y aprovechando las redes wifi de los negocios cercanos para conectarse a internet. La precariedad económica es total y estructural: no se trata de una crisis puntual, sino de una situación cronificada en la que ninguno de los cuatro miembros ha logrado acceder al mercado laboral formal de manera estable. A pesar de ello, la convivencia familiar es estrecha y cálida, marcada por el ingenio colectivo y una complicidad que se convertirá en la base de sus futuros planes.
El detonante: la oportunidad en casa de los Park
El equilibrio, por precario que sea, se rompe cuando un amigo de Ki-woo llamado Min-hyuk visita el semisótano antes de partir al extranjero para estudiar. Min-hyuk le propone a Ki-woo que lo sustituya como tutor de inglés de Da-hye (Jung Ziso), la hija adolescente de la adinerada familia Park. Dado que Ki-woo no posee las credenciales académicas necesarias para el puesto, Ki-jung falsifica con habilidad un certificado universitario que lo acredita como estudiante de una prestigiosa institución. Con el documento en mano, Ki-woo se presenta en la lujosa mansión de los Park, diseñada por el reconocido arquitecto Namgoong Hyeonja y ubicada en una zona residencial de alto standing en Seúl.
La familia Park está encabezada por Park Dong-ik (Lee Sun-kyun), un exitoso director de empresa fría y distante con sus empleados, aunque superficialmente educado y condescendiente. Su esposa, Yeon-kyo (Cho Yeo-jeong), es una mujer ingenua, crédula y fácil de manipular, completamente alejada de las realidades económicas de la mayoría de la población. Su hija Da-hye se convierte en alumna de Ki-woo, quien además comienza a desarrollar una atracción romántica hacia ella. El hijo pequeño de los Park, Da-song (Jung Hyeon-jun), es un niño excéntrico con afición por el arte primitivo, que años atrás presenció algo traumático en el sótano de la casa, un hecho que en apariencia le dejó secuelas psicológicas.
La infiltración progresiva y el conflicto central
Una vez dentro de la mansión, Ki-woo pone en marcha un plan de infiltración familiar sistemático. Convence a Yeon-kyo de contratar a Ki-jung como terapeuta de arte para Da-song, presentándola bajo el nombre falso de "Jessica" y con credenciales igualmente inventadas. Ki-jung, con una actuación impecable, se gana la confianza de la señora Park con rapidez. A continuación, la familia urde la manera de colocar también a Ki-taek como chófer de Dong-ik, para lo cual es necesario deshacerse del chófer anterior, Yoon (Park Keun-rok). Ki-jung planta evidencia falsa en el automóvil del señor Park para insinuar que Yoon mantenía relaciones sexuales en el vehículo, lo que provoca su despido inmediato. Ki-taek ocupa su puesto.
Finalmente, el plan se completa con la incorporación de Chung-sook como nueva ama de llaves, después de que la familia maniobre para que Moon-gwang (Lee Jung-eun), la empleada doméstica que lleva años en la casa, sea despedida mediante una acusación falsa de tuberculosis. Con los cuatro miembros de la familia Ki-taek integrados en el servicio doméstico de los Park bajo identidades y relaciones ficticias —sin que los empleadores sepan que son familia entre sí—, el plan parece haber funcionado a la perfección.
El conflicto central de la película queda así planteado como una tensión de clases sostenida sobre una mentira colectiva: una familia sin recursos que ha parasitado el ecosistema de bienestar de una familia adinerada, ocupando sus espacios, consumiendo sus recursos y redefiniendo su cotidianidad. Sin embargo, la situación lleva en sí misma el germen de su propia destrucción, pues la verdad sobre las identidades ocultas, la casa y sus secretos más oscuros amenaza con emerger en cualquier momento.