Un mundo en equilibrio frágil
Juego de Tronos transcurre en los Siete Reinos de Poniente, un continente gobernado desde el Trono de Hierro por el rey Robert Baratheon, quien hace diecisiete años lideró una rebelión que derrocó a la dinastía Targaryen. Junto a él gobiernan su esposa Cersei Lannister y la poderosa familia de esta, los Lannister de Roca Casterly, conocidos por su riqueza y sus maniobras políticas. Al norte del reino se extiende un territorio hostil más allá del Muro, una estructura colosal de hielo custodiada por la Guardia de la Noche, cuyos miembros llevan siglos vigilando amenazas que el resto de Poniente considera leyendas.
La historia arranca con Eddard "Ned" Stark, Lord de Invernalia y guardián del Norte, un hombre de honor inquebrantable que vive alejado de la capital, Desembarco del Rey, junto a su esposa Catelyn Tully y sus hijos: Robb, Sansa, Arya, Bran y el pequeño Rickon. También reside en Invernalia Jon Nieve, el hijo bastardo de Ned, y el hermano menor de este, Benjen Stark, que sirve como primer explorador de la Guardia de la Noche. Desde el primer episodio se introduce una amenaza sobrenatural al norte del Muro: los Caminantes Blancos, seres de naturaleza desconocida que masacran a un grupo de exploradores, señalando que el equilibrio del mundo es más frágil de lo que parece.
El detonante: la muerte de Jon Arryn y la llamada al sur
El incidente que rompe el orden establecido es la muerte de Jon Arryn, Mano del Rey y figura tutelar de Ned Stark desde su infancia. Robert Baratheon viaja personalmente a Invernalia para pedir a Ned que ocupe el cargo vacante de Mano del Rey, la segunda posición más poderosa de los Siete Reinos. Ned acepta a regañadientes, impulsado en parte por una carta secreta de Lysa Arryn, viuda de Jon, que acusa a los Lannister de haber asesinado a su marido. Esta revelación convierte el traslado a Desembarco del Rey en una investigación encubierta.
Paralelamente, al otro lado del Mar Angosto, se presenta otra línea argumental igualmente central. Viserys Targaryen, pretendiente al trono que considera suyo por derecho de sangre, negocia con el caudillo dothrak Khal Drogo la entrega de su hermana Daenerys Targaryen a cambio de un ejército con el que reconquistar Poniente. Daenerys, sometida desde niña a la voluntad de su hermano, inicia su camino desde la sumisión total hasta convertirse en una figura de poder autónoma. Como regalo de boda, recibe tres huevos de dragón petrificados, objetos que parecen meras reliquias pero que anticipan el regreso de las criaturas extintas.
Los personajes y sus motivaciones
La galería de personajes presentada en estos primeros compases es amplia y está definida por motivaciones contrapuestas. Tyrion Lannister, hermano menor de Cersei y Jaime, es un enano de inteligencia excepcional que viaja al norte con Ned y aprovecha su visita al Muro para observar las dinámicas de poder desde una posición periférica. Jaime Lannister, conocido como el Matarreyes por haber asesinado al rey al que juraba proteger, mantiene una relación incestuosa con su hermana Cersei, relación que queda expuesta de forma brutal cuando Bran Stark los descubre en Invernalia. Para proteger ese secreto, Jaime lanza al niño por una ventana, dejándolo en coma y desencadenando una cadena de consecuencias irreversibles.
Petyr Baelish, apodado Meñique, administrador de las arcas reales y antiguo enamorado de Catelyn, opera como manipulador en las sombras de la corte. Varys, el eunuco maestro de los espías, acumula información desde todas las esferas del poder. Ambos representan la política de Desembarco del Rey: un tablero donde la lealtad no existe y las alianzas se compran o se fabrican.
El conflicto central
El núcleo del conflicto se establece sobre varios ejes simultáneos. A nivel inmediato, Ned investiga la muerte de Jon Arryn y descubre progresivamente que los hijos de Cersei y Robert no son en realidad descendientes del rey, sino fruto del incesto con Jaime. Esta revelación lo coloca en una posición de peligro extremo en una corte donde la verdad es una herramienta política, no un valor moral.
A nivel estructural, el trono de Robert es disputado desde múltiples frentes: los Targaryen aguardan al otro lado del mar, las grandes casas de Poniente mantienen lealtades volátiles, y la amenaza del norte —los Caminantes Blancos y los ejércitos de muertos que comienzan a reunirse— plantea un conflicto de escala completamente distinta, existencial, que los habitantes de los Siete Reinos aún no son capaces de reconocer como prioritario.
El planteamiento de la serie establece desde su inicio que el mundo de Poniente no distingue entre héroes y villanos de forma convencional: los personajes honrados no están protegidos por su virtud, y el verdadero enemigo podría ser distinto de todos los que luchan por el Trono de Hierro.