
Interstellar
Dirección: Christopher Nolan
Reparto: Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Michael Caine, Jessica Chastain, Casey Affleck
Un grupo de exploradores hacen uso de un agujero de gusano recientemente descubierto para superar las limitaciones de los viajes espaciales tripulados y vencer las inmensas distancias que tiene un viaje interestelar.
⚠ Contiene spoilersUn mundo al borde de la extinción
La historia transcurre en un futuro cercano e indeterminado en el que la civilización humana se encuentra en estado de colapso progresivo. Una plaga conocida como el Higo ha arrasado con la mayoría de los cultivos del planeta, comenzando por el trigo y avanzando gradualmente hacia otras especies vegetales. La consecuencia directa es una escasez alimentaria global que ha reducido drásticamente la población mundial y ha obligado a la humanidad a reorganizarse en torno a la agricultura de subsistencia. Las tormentas de polvo devastadoras —reminiscentes del Dust Bowl estadounidense de los años treinta— azotan regularmente los campos y ciudades, haciendo la vida cada vez más precaria. La tecnología militar y espacial ha sido oficialmente abandonada o reconvertida: la NASA ya no opera de forma pública, y la sociedad ha reorientado sus recursos hacia la producción de alimentos.
En este contexto desolador vive Cooper, un ex piloto e ingeniero de la NASA reconvertido en agricultor en algún lugar de lo que fue el Medio Oeste de Estados Unidos. Cooper es un hombre de inteligencia excepcional que siente una profunda frustración ante un mundo que, en su opinión, ha dado la espalda a la exploración y al progreso. Convive con su suegro Donald, su hijo adolescente Tom y su hija de diez años Murph, cuyo nombre completo es Murphy Cooper, bautizada así en honor a la ley de Murphy —todo lo que puede salir mal, saldrá mal— aunque Cooper le explica que prefiere interpretarla en sentido contrario: si algo puede ocurrir, ocurrirá. La relación entre Cooper y Murph es el núcleo emocional de la historia desde sus primeras escenas. Murph es una niña de curiosidad científica excepcional que, a diferencia de su hermano, comparte con su padre la fascinación por el conocimiento y el universo.
El fantasma, las coordenadas y la misión imposible
La vida cotidiana de Cooper y su familia se ve alterada por una serie de fenómenos inexplicables en la habitación de Murph. La niña está convencida de que su cuarto alberga un fantasma que se comunica con ella derribando libros de las estanterías. Cooper, inicialmente escéptico, termina por observar que las anomalías parecen seguir un patrón: polvo que cae sobre el suelo forma líneas paralelas que, interpretadas en código binario, resultan ser coordenadas geográficas. Padre e hija siguen las coordenadas hasta una instalación subterránea secreta donde descubren que la NASA sigue operando clandestinamente, oculta al público para evitar el descontento social que generaría destinar recursos a la exploración espacial mientras la humanidad muere de hambre.
En esa instalación, Cooper se reencuentra con el profesor Brand, un científico de renombre que fue su mentor y que lidera el proyecto secreto más ambicioso de la historia humana. El profesor Brand le explica la situación completa: hace años apareció cerca de Saturno un agujero de gusano de origen aparentemente artificial, que abre un paso hacia otra galaxia donde se han identificado varios planetas potencialmente habitables. La humanidad necesita encontrar un nuevo hogar antes de que el Higo complete la extinción de los cultivos terrestres. El proyecto opera en dos vertientes paralelas. El Plan A consiste en resolver una ecuación gravitatoria que permitiría construir estaciones espaciales capaces de evacuar a la población terrestre; para completar esta ecuación se necesitan datos sobre la gravedad en la singularidad de un agujero negro llamado Gargantúa, situado en la galaxia al otro lado del agujero de gusano. El Plan B es más sombrío: transportar embriones humanos congelados a uno de los planetas candidatos para repoblar la especie desde cero, abandonando a todos los seres humanos que permanecen en la Tierra.
Cooper es reclutado para pilotar la misión interestelar denominada Endurance, que viajará a través del agujero de gusano para visitar los planetas identificados por misiones anteriores —los llamados Lazarus— y determinar cuál es apto para la supervivencia humana. Le acompañarán Amelia Brand, la hija del profesor y científica especializada en biología; Doyle, otro científico miembro de la tripulación; Romilly, experto en física teórica; y dos robots de inteligencia artificial de apariencia monolítica llamados TARS y CASE.
La partida de Cooper genera una fractura devastadora con Murph, quien interpreta el abandono de su padre como una traición. Cooper intenta explicarle que su marcha es necesaria para salvar a la humanidad, incluida ella misma, pero Murph se niega a despedirse. Antes de partir, Cooper le deja un reloj idéntico al que él lleva consigo, prometiéndole implícitamente que regresará. La escena establece la tensión emocional que vertebrará toda la narrativa: la misión de salvar a la especie humana en abstracto frente al coste concreto e inmediato de abandonar a la persona que más quiere en el mundo.