
Hamnet
Dirección: Chloé Zhao
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn, Jacobi Jupe
Descubre la poderosa historia de amor que inspiró la creación de Hamlet, la intemporal obra maestra de Shakespeare. La historia de Agnes, la esposa de William Shakespeare, en su lucha por superar la tragedia familiar que irrumpe en su vida. Una historia con el telón de fondo de la creación de una de las más conocidas e importantes obras de Shakespeare, 'Hamlet'.
⚠ Contiene spoilersEl mundo de Stratford-upon-Avon a finales del siglo XVI
La historia transcurre en la Inglaterra isabelina de la década de 1580, ambientada principalmente en la localidad de Stratford-upon-Avon. Agnes —conocida históricamente también como Anne Hathaway, aunque la película recupera su nombre original— es una mujer de naturaleza singular, criada entre hierbas medicinales y con una sensibilidad que sus vecinos perciben como extraña, casi sobrenatural. Posee un conocimiento profundo de las plantas, los remedios y los ritmos de la tierra, y esta conexión con el mundo natural define su carácter desde los primeros compases del relato. Agnes no encaja del todo en las expectativas sociales de su época: es mayor que su marido, independiente en su pensamiento y dotada de una intuición que a menudo resulta perturbadora para quienes la rodean.
William Shakespeare —referido en gran parte de la película simplemente como el marido o el padre, en una elección narrativa deliberada que subraya su papel doméstico antes que su condición de genio literario— es un joven de familia con dificultades económicas. Su padre, John Shakespeare, atraviesa un período de deudas y pérdida de reputación social, lo que sitúa a William en una posición de presión familiar constante. El matrimonio entre Agnes y William surge con rapidez y con una intensidad que la película presenta como magnética e inevitable: ella percibe en él algo que nadie más ve, y él encuentra en Agnes una figura que le ancla al mundo sensible y emocional.
La pareja tiene tres hijos: Susanna, la mayor, y los mellizos Hamnet y Judith. La vida familiar se desarrolla en la casa de los Shakespeare, donde Agnes ejerce de centro gravitacional del hogar mientras William pasa períodos cada vez más prolongados en Londres, donde su carrera como autor teatral comienza a despegar. Esta distancia geográfica y emocional entre los esposos constituye una tensión latente que impregna el ambiente doméstico desde el principio.
El detonante: la enfermedad y la muerte de Hamnet
El incidente que rompe el equilibrio de la familia es la enfermedad de Judith, la melliza, que contrae la peste bubónica. La infección llega a través de una pulga transportada en un loro exótico, en una cadena de contagio que la película rastrea con detalle: el animal viaja desde África hasta Italia, luego a Inglaterra, y finalmente alcanza el entorno doméstico de los Shakespeare. La enfermedad de Judith es grave, y su hermano mellizo Hamnet, profundamente unido a ella, cuida de su gemela con devoción absoluta.
Sin embargo, en uno de los giros más desgarradores de la narración, es Hamnet quien acaba muriendo, no Judith. El niño, de once años, sucumbe a la misma plaga que amenazaba a su hermana. La muerte de Hamnet en 1596 es el hecho histórico sobre el que se construye toda la película, y su impacto sobre la familia —y en particular sobre Agnes— constituye el núcleo emocional y dramático de la historia.
Agnes no acepta la pérdida con resignación. Su duelo es activo, casi violento en su intensidad: busca en su conocimiento de las plantas y en su intuición alguna explicación o alivio, pero ninguno de sus saberes puede devolverle al hijo. La culpa, la rabia y el dolor se entremezclan en ella con una sensación de abandono, pues William se encuentra en Londres cuando ocurre la muerte y su ausencia en ese momento crítico abre una herida profunda entre ambos.
William, por su parte, canaliza su propio duelo de una manera que Agnes tarda en comprender: escribe. En los años posteriores a la muerte de su hijo, compone una obra de teatro a la que titula Hamlet, cuyo protagonista lleva el nombre de su hijo fallecido con una letra cambiada. La película plantea esta creación artística como un acto de elaboración del duelo, pero también como una forma de inmortalizar a Hamnet, de devolverle presencia en el mundo a través de las palabras.
El conflicto central de la película se articula, por tanto, en torno a dos ejes. El primero es el duelo diferente que viven Agnes y William: ella, enraizada en lo físico y en lo inmediato, encuentra insoportable la sublimación literaria como respuesta a la pérdida; él, habitante de un mundo de lenguaje e imaginación, no sabe elaborar el dolor de otra manera. El segundo eje es la pregunta implícita sobre qué significa preservar la memoria de alguien: si el arte puede ser una forma de amor póstumo o si, por el contrario, convierte el sufrimiento real de una familia en material de consumo ajeno.
La película estructura esta historia alternando dos líneas temporales: el pasado, que muestra el noviazgo y los primeros años del matrimonio de Agnes y William, y el presente diegético de la enfermedad y la muerte de Hamnet, hasta el desenlace que supone la asistencia de Agnes a la representación de Hamlet en Londres.