
El resplandor
The Shining
Dirección: Stanley Kubrick
Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson
Jack Torrance se traslada, junto a su mujer y a su hijo, al impresionante hotel Overlook, en Colorado, para encargarse del mantenimiento del mismo durante la temporada invernal, en la que permanece cerrado y aislado por la nieve. Su idea es escribir su novela al tiempo que cuida de las instalaciones durante esos largos y solitarios meses de invierno, pero desde su llegada al hotel, Jack comienza a padecer inquietantes transtornos de personalidad, al mismo tiempo que en el lugar comienzan a suceder diversos fenómenos paranormales.
⚠ Contiene spoilersLa familia Torrance y el Hotel Overlook
Jack Torrance es un escritor en crisis creativa y ex profesor de literatura que lucha contra el alcoholismo. Casado con Wendy Torrance y padre de un niño de cinco años llamado Danny Torrance, Jack arrastra una historia de violencia doméstica: en un episodio de borrachera, le dislocó el hombro a su hijo, un incidente que marcó a la familia y que Jack utiliza como motivación para mantenerse sobrio. Su matrimonio con Wendy atraviesa una tensión latente, sostenida más por la resignación de ella que por un afecto genuino.
El detonante que pone en marcha la historia es la aceptación por parte de Jack de un trabajo como cuidador invernal del Hotel Overlook, un lujoso establecimiento situado en las Montañas Rocosas de Colorado. El hotel cierra cada temporada de invierno debido a las condiciones extremas que lo dejan completamente aislado del mundo exterior, y Jack ve en este aislamiento la oportunidad perfecta para concentrarse en su escritura y alejarse de las presiones cotidianas. Stuart Ullman, el director del hotel, le informa durante la entrevista de contratación de un oscuro precedente: en 1970, el anterior cuidador, Delbert Grady, enloqueció durante el aislamiento invernal, asesinó a su esposa y a sus dos hijas con un hacha y luego se suicidó. Jack desestima la advertencia sin aparente preocupación.
El don de Danny y las primeras señales
Danny Torrance posee una habilidad psíquica extraordinaria que Dick Hallorann, el cocinero jefe del hotel, denomina «el resplandor». Esta facultad permite a Danny percibir pensamientos ajenos, visionar el pasado y el futuro, y acceder a capas de realidad que permanecen ocultas para las personas sin ese don. Desde antes de llegar al Overlook, Danny experimenta visiones perturbadoras: imágenes de los pasillos del hotel inundados de sangre, las figuras espectrales de dos niñas gemelas y la palabra «REDRUM» escrita en letras grandes. Estas visiones las recibe a través de «Tony», un ser imaginario que Danny describe como «el chico que vive en mi boca» y que funciona como el canal a través del cual se manifiesta su don.
Hallorann, quien también posee el resplandor aunque en menor intensidad que Danny, reconoce de inmediato la capacidad del niño durante la presentación del hotel a la familia. En privado, le advierte a Danny que el Overlook contiene «cosas» atrapadas en él, residuos psíquicos de todo lo que ha ocurrido entre sus paredes, y le indica específicamente que evite el cuarto 237. Hallorann subraya que esas presencias no pueden hacerle daño real, aunque esta afirmación resultará ser inexacta conforme avance la historia.
La historia del hotel revela una carga siniestra que va más allá del crimen de Grady. El Overlook fue construido sobre un cementerio indígena y a lo largo de las décadas ha acumulado una serie de sucesos violentos: asesinatos del crimen organizado, suicidios y una atmósfera de corrupción moral que parece inherente a su estructura misma. El hotel funciona en la película no como un escenario pasivo sino como una entidad con voluntad propia, capaz de influir sobre la psique de quienes lo habitan.
El aislamiento como catalizador del conflicto
Una vez que la familia se instala en el Overlook y el personal abandona el edificio antes de las primeras nevadas, el conflicto central comienza a tomar forma. El aislamiento actúa de inmediato sobre Jack, que intenta escribir su novela pero no logra avanzar. La frustración creativa, combinada con la claustrofobia del encierro, empieza a erosionar su equilibrio mental desde las primeras semanas.
Wendy, por su parte, trata de mantener la normalidad familiar supervisando las rutinas del hotel y preocupándose por el bienestar de Danny. Su posición es la de una mujer atrapada entre su desconfianza hacia un marido con historial violento y su dependencia emocional y práctica del mismo. No actúa por convicción propia sino reactivamente, respondiendo a las circunstancias a medida que estas se deterioran.
El hotel comienza a manifestarse ante Jack a través de visiones que él inicialmente interpreta como producto de su imaginación: el fantasma de Lloyd, un barman que le sirve alcohol en el bar vacío del hotel, y posteriormente la figura del propio Delbert Grady en forma de mayordomo elegante. Estas apariciones no son aleatorias: el Overlook selecciona a Jack como su instrumento, alimentando sus resentimientos, su megalomanía y su tendencia a la violencia para dirigirlos contra su propia familia. El hotel necesita a Danny, cuyo poderoso resplandor le resulta atractivo, y Jack es el medio para capturarlo.
El planteamiento queda así establecido: una familia disfuncional, un padre psicológicamente vulnerable, un niño con capacidades sobrenaturales y una entidad maligna con objetivos propios confluyen en un espacio cerrado e inescapable durante un invierno que promete durar meses.