
El padrino
The Godfather
Don Vito Corleone, conocido dentro de los círculos del hampa como 'El Padrino', es el patriarca de una de las cinco familias que ejercen el mando de la Cosa Nostra en Nueva York en los años cuarenta. Don Corleone tiene cuatro hijos: una chica, Connie, y tres varones; Sonny, Michael y Fredo. Cuando el Padrino reclina intervenir en el negocio de estupefacientes, empieza una cruenta lucha de violentos episodios entre las distintas familias del crimen organizado.
⚠ Contiene spoilersLa familia Corleone y el mundo de la mafia italoamericana
La historia transcurre en Nueva York en 1945. Vito Corleone, patriarca de una de las cinco familias mafiosas más poderosas de la ciudad, gobierna su organización criminal con una mezcla de autoridad, pragmatismo y un código de honor propio. Su poder no se sustenta únicamente en la violencia, sino en una red de favores, lealtades y compromisos que lo convierten en figura de referencia para la comunidad italoamericana. Vito opera desde los Corleone Olive Oil Importers, una empresa legal que sirve de fachada, y desde su mansión en el barrio de Long Island, conocida como el «Mall» familiar.
La película arranca con la célebre escena del despacho de Vito durante la boda de su hija Connie Corleone con Carlo Rizzi. Siguiendo la tradición siciliana de que ningún hombre puede negarse a escuchar una petición el día de la boda de su hija, Vito recibe a distintos solicitantes. Entre ellos aparece Amerigo Bonasera, un empresario que pide venganza por la agresión sufrida por su hija. Vito le concede el favor, pero le reprocha que nunca lo haya tratado con el respeto de un amigo, estableciendo desde el primer momento las reglas de su mundo: la lealtad y el respeto son moneda de cambio tan valiosa como el dinero.
Fuera, en los jardines, se presentan los hijos de Vito. Sonny Corleone, el primogénito, es impulsivo, violento y apasionado; aspira a heredar el poder de su padre pero carece de su templanza. Fredo Corleone, el segundo hijo, es afectuoso pero débil, incapaz de asumir responsabilidades mayores dentro de la organización. Tom Hagen, hijo adoptivo de la familia y abogado de confianza, actúa como consejero y enlace diplomático del clan. Y finalmente Michael Corleone, el hijo menor, recién llegado de la Segunda Guerra Mundial condecorado como héroe, quien acude a la boda acompañado de su novia americana Kay Adams. Michael se presenta explícitamente al margen del negocio familiar: le explica a Kay que él no es como su familia, dejando clara su intención de mantenerse fuera del mundo criminal.
El detonante: la propuesta de Sollozzo y el atentado contra Vito
El equilibrio se rompe con la llegada de Virgil Sollozzo, apodado «el Turco», un traficante de drogas respaldado por la familia Tattaglia, una de las rivales de los Corleone. Sollozzo se reúne con Vito para proponerle una alianza: necesita la financiación y, sobre todo, la protección política y judicial que los Corleone pueden ofrecer a través de sus contactos. A cambio, promete beneficios sustanciales del negocio del narcotráfico.
Vito rechaza la propuesta. Su negativa no es moral en sentido estricto, sino estratégica y pragmática: considera que el negocio de la droga es demasiado peligroso, que corromperá a los jueces y policías que tiene en nómina y que arruinará la reputación política que tanto le ha costado construir. Sonny, sin embargo, había mostrado interés durante la reunión, un error que Sollozzo y los Tattaglia interpretan como una fisura en el liderazgo de los Corleone.
La respuesta no se hace esperar. Poco después, Vito es emboscado en plena calle mientras compraba fruta en un mercado. Recibe varios disparos y es trasladado al hospital en estado crítico. El atentado sacude los cimientos de la familia: el patriarca queda fuera de combate en el momento en que más se lo necesita, y el poder queda en manos de Sonny, cuya impulsividad es precisamente el punto débil que Sollozzo pretende explotar.
El conflicto central queda así planteado en varios niveles simultáneos. En el plano externo, los Corleone deben identificar a sus enemigos, proteger a Vito y decidir cómo responder sin desencadenar una guerra abierta que los destruya. En el plano interno, la familia debe reorganizarse sin su figura de autoridad, con un heredero temperamental, un consejero sin sangre Corleone y un hijo menor que todavía rechaza su destino. Y en el plano individual, Michael se ve arrastrado hacia un mundo del que había intentado escapar, iniciando el proceso de transformación que vertebra toda la narración: el hombre que jura no parecerse a su familia acabará convirtiéndose en su encarnación más perfecta.